Contenido

El Charly en la Musa de Espronceda

Cartel13Mayo2014

Este Martes 13 de Mayo no te quites el sayo y vente para La Musa a un sesudo debate literario sobre algún tema todavía por precisar.

Os esperamos Charlies

Ver más >>


La Noche de los Libros: el Charly en Lavapiés

Ven a compartir un rato con nosotros este martes 23 de abril de 2013 en el Bar El Colmo, Lavapiés City

NocheLibrosVer más >>


¿Hay mucho loco por ahí?

La historia perpetua de los autoatentados

Escuchaba el otro día conversaciones ajenas en un bar acerca de este nuevo espectáculo televisivo que ha sido los “atentados” en la maratón de Boston. Incontables horas de presión mediática habían calado hondo en la psique de la gente común, ésa que no sólo enciende la televisión sino que presta atención a los noticiarios, y que todavía más sorprendentemente, se cree lo que éstos cuentan

Expresiones de horror, atenuado al menos por la distancia, de resignación ante la evidencia de la maldad humana, de incompresión, rematadas por una frase lapidaria:  “si es que hay mucho loco suelto por ahí”.

Comparto esa afirmación, no estamos precisamente en un momento de tranquilidad para las mentes de los que poblamos este planeta, pero disiento en que su locura les lleve a poner bombas para rebelarse contra el sistema. Más bien las bombas se ponen para perpetuar este sistema de enemigos artificiales (enemigos que como la materia ni se crean ni se destruyen, sólo se transforman en otros, mejor adaptados a cada circunstancia), de recelo del vecino, de disputas horizontales que nunca alteran el status quo. Bombas, asesinatos, atentados que son el el pretexto para aplicar políticas coercitivas, para invadir países, para promulgar leyes que recortan nuestra libertad, que violan nuestra intimidad, que nos fuerzan de forma estúpida a prácticamente desvestirnos antes de subir a un avión.

Seguir leyendo >>


Los Guardianes del Rebaño

yaks

Asistimos últimamente a un serial de protestas de trabajadores agraviados o despedidos que salen a la calle a manifestarse, o realizan huelgas, estrategias ambas ya caducas e inservibles pero muy atractivas para las cámaras de televisión, reclamando unos servicios públicos de calidad, como contraposición a la ola de liberalismo que va desmontando de forma minuciosa, pero no por ello menos acelerada, el paraguas protector de papá estado.

Elegía de lo público, que se convierte en sinónimo de lo bueno. Anatema de lo privado, el malo de esta película, de este nuevo conflicto horizontal creado suministrado por el poder, para entretenernos y desviarnos de la única guerra que hay en el mundo, desde que lo conocemos, y aún antes. La guerra de los muy pocos que están arriba, contra todo el rebaño que estamos abajo.

Seguir leyendo >>

Deja un comentario